lunes, 26 de septiembre de 2016

Conociendo Natura Siberica.







A estas alturas de la fiesta y yo aún no había probado a fondo natura Siberica, parece increíble, pero hasta ahora sólo había probado su crema de manos y un exfoliante de pies que me encantó. Así que aprovechando que en una web nacional había gastos de envío gratis, me decidí a probar su famoso jabón negro y una mascarilla capilar reparadora.

Para las que aún no conozcan la marca, Natura Siberica es una marca rusa de cosmética ecológica con certificación Ecocert, Icea, Bdih, etc. que utiliza básicamente plantas siberianas para cuidar y mejorar la salud de piel y cabello. Además llevan a cabo una política social activa: ayudando a los pequeños pueblos del norte de Rusia creando nuevos puestos de trabajo en Siberia. También han creado la primera plantación ecológica de Rusia, certificada por el eco-estándar europeo 834/0 y en la que se cultivarán plantas raras de Siberia.

Por todas estas cosas y por las buenas críticas que había leído sobre ella, me apetecía mucho profundizar en la marca, así que os explico mis impresiones sobre estos dos productos que he estado probando durante estos últimos meses.





1. MASCARILLA CAPILAR DE MORA DE LOS PANTANOS NUTRICIÓN Y REPARACIÓN INTENSAS. 120 ML.

Si lleváis tiempo por aquí ya sabréis que mi pelo es grueso, ondulado y muy muy seco, por lo que uno de mis objetivos desde hace tiempo era el de encontrar una mascarilla que hidratara y nutriera mi pelo y a ser posible que no contuviera siliconas, y hasta ahora me había resultado imposible, así es que al leer que esta mascarilla aparte de no llevar siliconas prometía mejorar el pelo teñido y dañado nutriéndolo y reparándolo, llamó mi atención desde el primer momento. 

Para lograr los efectos prometidos, contiene mora de los pantanos, una baya silvestre que crece en los bosques siberianos sobreviviendo a temperaturas extremas, por lo que acumula vitamina E y ácidos grasos Omega 3 y O6. Además contiene rosa mosqueta, aceite de salvia, de lino, vitaminas PP, A y C, etc.

Es una mascarilla blanca muy densa, que hay que trabajar en la mano un poco antes de aplicarla de medios a puntas y que tiene un olor frutal muy agradable. La he estado aplicando durante los últimos meses, y lo que más ha llamado mi atención es que se me rompe mucho menos el pelo, está más fuerte. 

Durante los meses de junio, principios de julio y septiembre la he usado cada vez que me lavaba el pelo y el resultado es bueno. Distinto a las mascarillas con siliconas, que dejan el pelo más sedoso, pero igualmente suave y fácil de manejar. Peeero, en los meses de más castigo para mi pelo, con sal, cloro, sol, etc, esta mascarilla se me ha quedado un poco corta, la he tendido que alternar con otras con siliconas, lamentablemente, sin embargo, ahora la he vuelto a utilizar y de nuevo funciona fenomenal. 

Conclusión: es una mascarilla muy agradable y recomendable para pelo seco, si tenéis el pelo muy seco, o durante meses con mucho castigo, es posible que necesitéis algún otro extra. Por supuesto no contiene parabenos, ni siliconas como os he dicho, ni aceites minerales o derivados de éstos, cuesta unos 10€ y la podéis encontrar AQUÍ. Si no tenéis el pelo muy seco, os dejo la entrada que hizo Eilean Circle sobre esta misma mascarilla, pero con otra perspectiva, ya que su pelo es diferente del mío.





2. JABÓN NEGRO NÓRDICO DETOX, 120 ml

Uno de los best-sellers de la marca, y desde ya os digo que con razón. Es un limpiador facial que contiene carbón activado a partir de madera de abedul para absorber las impurezas y la suciedad acumulada en la piel y además varios aceites como el de Oblepikha, que suaviza y tonifica, el de Cedro Siberiano que contiene vitamina E y vitamina P, el aceite de semillas de Lino que tiene propiedades antiinflamatorias y antisépticas. También contiene extracto de mora de los pantanos, de arándano y de frambuesas, que le aportan vitaminas, ácidos grasos y propiedades antibacterianas. 

Viene con una esponja de bambú también negra que hay que humedecer y pasar suavemente por la superficie del jabón que es muy cremoso, una suave pasada es más que suficiente para limpiar el rostro. Lo extendemos con la esponja sobre la cara y masajeamos, para terminar retirando con agua tibia.

La primera impresión es de sorpresa, porque es realmente negro, y te deja la cara negra, pero se retira con facilidad, dejando una sensación de limpieza de verdad, de piel que respira sin resecar. Tiene un olor muy peculiar como a almendra que a mí particularmente me agrada, y es muy agradable de utilizar. Yo lo suelo hacer un par de veces por semana y es más que suficiente, llevo usándolo de esta manera varios meses y tengo la impresión de que me va a durar una barbaridad.

Concluyendo: un producto con una buena fama muy merecida, sus resultados a mí me encantan. Lo podéis encontrar por unos 16€ AQUÍ.

Contadme, ¿habéis probado algún producto de natura Siberica? 
¿Me recomendáis alguno?










jueves, 22 de septiembre de 2016

Glamglow mascarilla limpiadora Powermud.







Hace un tiempo que la marca Glamglow llegó al mercado español de la mano de Sephora, y en su lanzamiento hubo un boom tal que en casi todos los blogs se hablaba de la marca y de sus famosas mascarillas que utilizaban las famosas hollywoodienses.

En su día probé varias de estas mascarillas y la verdad es que pasaron por mi tocador con más pena que gloria y no tuve ninguna intención de hacerme con el formato de venta, hasta que leí varias entradas con opiniones muy positivas sobre su mascarilla verde: Powermud.




Ésta mascarilla promete limpiar la piel en una acción dual, ya que utiliza 4 tipos de arcillas y aceites de pino, mirra e incienso para limpiar en profundidad la piel, perfecta para utilizar una vez por semana y eliminar la suciedad acumulada en nuestros poros.

Es una mascarilla muy especial, ya que al aplicarla, tiene una textura muy líquida para una mascarilla de arcilla, se extiende con facilidad y se aplica una capa ligera que es suficiente para todo el rostro. Nada más aplicarla notamos un olor frutal ligero y muy agradable, que desaparece al poco tiempo de aplicarla. Lo segundo que notamos es que tiene unos pequeños microgránulos que no llegan a ser tantos como en un exfoliante, pero que le dan una textura peculiar. Y lo tercero que notamos es que pica. En mi caso muy ligeramente y a los pocos minutos desaparece, pero no podría recomendarlo para ninguna piel reactiva o sensible. Para una piel normal, grasa o mixta como la mía, sin problemas.

Lo más curioso de esta mascarilla aparece a la hora de retirarla, a los 10 minutos de aplicarla aproximadamente hay que humedecer los dedos y masajearla sobre la piel (aquí es donde los microgránulos entran en acción para una limpieza más profunda) y se transforma en aceite, lo que facilita la eliminación de la mascarilla de la piel y la acción limpiadora de los aceites.




El resultado es una piel limpia, nada tirante y la apariencia de los poros se reduce. De todas las mascarillas Glamglow que he probado es sin duda la que más me gusta, sin embargo, hay varios factores que hacen que no me haga con otra una vez terminado este bote. 

Veréis, ésta mascarilla fue un regalo, pero su precio en tienda es de 50€, que si bien es cierto que es un precio que he pagado por otras mascarillas, no por una de estas características. Hay muchas mascarillas limpiadoras en el mercado más sencillas, pero con unos resultados parecidos. Por otra parte, entre sus ingredientes encontramos Phenoxyetanol y Metilisotiazolina, unos conservantes que a la larga pueden ser irritantes para la piel y que evito siempre que puedo.

¿Soléis utilizar mascarillas de este tipo? ¿Qué opináis de las mascarillas Glamglow?






jueves, 15 de septiembre de 2016

My Compulsion viajera: Suecia.

Es posible que a muchas os parezca raro, pero habrá algunas que me entenderéis cuando os diga que en cuanto llega agosto me entran unas ganas horribles de huir a tierras más frías. Así es que en los últimos años al llegar agosto ¡emigramos!

En esta ocasión nos hemos ido hasta Suecia, y os tengo que decir que la temperatura en agosto ha sido, para nosotros, perfecta. No ha llovido, días soleados y unos 20º de máxima, para viajar con una niña de 2 años, ideal, y con una mamá que odia el verano, aún más.

Nuestra idea, como ya habíamos hecho en otros viajes por la zona, era llegar a Gotemburgo y cruzar el país en coche haciendo paradas en distintos sitios hasta llegar a Estocolmo, y así lo hicimos. El vuelo Madrid- Gotemburgo duró 3,15h, y como Carmen ya viaja en asiento propio, se nos hizo corto, eso sí, si viajáis con niños en avión, es muy importante  que llevéis juguetes y libros pequeños y nuevos para cambiar de actividad cada 15/30 minutos y que el cachorro esté entretenido.


Fuerte en Gotemburgo.

Uno de los barrios de pescadores de Gotemburgo, de los más bonitos de la ciudad.


Gotemburgo es la segunda ciudad en tamaño de Suecia, y aquí en España sería parecida a Valladolid, mediana. Lo primero que llamó mi atención fue la limpieza de la ciudad, algo increíble, y lo bien decoradas que tienen los suecos sus casas, todos los balcones preciosos y decorados con mimo. Destacar también el nivel de vida, altísimo, y aunque os resulte raro, los precios no nos parecieron muy caros, es más, son bastante parecidos a España, quizá un poco más altos, pero nada que ver con los de otros países como Suiza o Noruega. Lo único que realmente es mucho más caro que en españa son los hoteles, por eso si os animáis a ir, reservad con tiempo.

Un par de días son suficientes para pasar en Gotemburgo, una ciudad con muchos canales que la recorren y muchísimas sendas verdes, perfecta para vivir. De allí nos fuimos a la costa Oeste, alquilamos una cabaña en medio del bosque y recorrimos los pueblos pequeños y preciosos de la costa: Lysekil, Fjällbacka, Smögen... Pueblos de cuento con casitas de pescadores y paseos junto al mar preciosos.

Muelle de Fjällbacka.


Smögen, casetas de pescadores.
La siguiente parada fue en otra cabaña en el bosque, en una ciudad llamada Lidkoping, que no tiene mucho que ver pero que está cerca de muchos senderos verdes, lagos y pueblos bonitos. recorrimos también Orebro, Upsala y finalmente llegamos a Estocolmo, las tres ciudades que merecen la pena visitar. En Estocolmo estuvimos 5 días, suficientes para recorrer la ciudad al ritmo al que se recorre con un niño pequeño.



Uno de los parques de Orebro.


Parque infantil en Uppsala


Suecia en general es un país muy agradable para recorrer en coche, los alquileres de los coches son baratos, las carreteras buenas y los suecos muy respetuosos conduciendo. No pitan. Igualito que aquí, je. Es el país ideal para viajar con niños, hay parques increíbles, todo está lleno de parques, senderos verdes, carriles bici, los bares tienen cambiadores, en fin, Europa.


Sigtuna, ciudad preciosa cerca de Estocolmo.


Estocolmo, desde uno de sus cientos de puentes.

Puesta de sol en Estocolmo.





Muelle en Estocolmo.

Estocolmo.


Increíbles los suecos de altos, de guapos, de estructura corporal... e increíble el trato al cliente en las tiendas de cosmética, ¡que no podía acabar este post sin hablaros de ellas! Por todo el país hay unos grandes almacenes llamados Ahléns en cuyo departamento de cosmética me había quedado a  vivir, con marcas tipo Make Up Store, Bobbi Brown, Mac, Laura Mercier... En fin, de todo. Además de que las dependientas son muy amables, en tus compras te regalan siempre muchísimas minitallas y muestras, abrumadora la diferencia con el trato al cliente aquí en España, en serio.


Mueble de MUS en Ahléns.







Yo quise probar alguna marca nueva como Emma S. una marca sueca de la que me traje un tónico y de otras marcas conocidas, productos que tenía ganas de probar como el agua micelar de Nivea, del que hablan maravillas las bloggers inglesas y que me está gustando mucho, la máscara de pestañas de Make Up Store, algún esmalte de Essie a mejor precio que aquí o el perfilador Plum de Mac al que le tenía ganas desde hacía tiempo.



Algunas de las compras en Suecia.


Como ya sabéis HM es sueco, y las tiendas de esta marca en Estocolmo son impresionantes, con departamento de cosmética en el que hay marcas ajenas a HM tipo: Essie, Maybelline, Nyx, etc.
también descubrí una nueva línea de belleza en HM, de productos naturales: HM Conscious y que aún no he visto en España.





Muebles de maquillaje en HM.

Y me habría traído mucho más, pero como sabéis, las maletas tienen una capacidad máxima, y las nuestras venían a tope, cuando viajas con niños al extranjero siempre tienes que llevar el doble de cosas para imprevistos.

En resumen, os recomiendo muchísimo que viajéis a Suecia, que recorráis el país con tranquilidad y descubráis una forma distinta de vivir  que casi seguro admiraréis, como yo lo he hecho, Suecia es un país ideado para los ciudadanos, con ciudades muy verdes y agradables en las que vivir y de las que disfrutar. Os va a gustar.




























viernes, 9 de septiembre de 2016

Descubriendo Surratt.




En una de mis visitas a los distintos Sephoras con los que tropecé el año pasado en Nueva York, descubrí la marca Surratt. No había leído mucho sobre esta marca pero tengo que decir que llamó mi atención a simple vista. Su packaging tan cuidado y minimal, sus colores, sus texturas... en fin, ya os digo que me llamó mucho la atención. Sin embargo, no sé si por la saturación de compras que llevaba o porque tenía a mi chico gruñendo en la puerta, al final no compré nada, pero con las ganas me quedé.

Surratt es la marca de cosmética creada por Troy Surratt, un afamado maquillador neoyorquino que trabajó con Kevyn Aucoin entre otros y para firmas como Tarte y Maybelline, y su línea consiste básicamente en productos de maquillaje muy compactos y brochas de muy buena calidad.

El caso es que cuando un familiar me avisó de que viajaba a NY, uno de los encargos que le hice fueron estos coloretes de Surratt, y a casita se vinieron, en concreto los tonos elegidos fueron: Rougeur y Parfait.





Rougeur.
Un colorete con un tono rojo cereza muy intenso y que hay que aplicar con mano muy ligera o pareceremos Heidi. A simple vista puede recordar un poco al Pomegranate de Sleek, pero una vez aplicado descubrimos que es totalmente diferente, el de Sleek tiene shimmer, no como Rougeur y un subtono cálido, mientras que Rougeur tiene un subtono más frío.




Es un colorete que a pesar de ser mate, deja un acabado muy natural y luminoso, no es un mate plano, sino que aplicado aporta textura a las mejillas. Se difumina bien, tiene una textura polvo muy cremosa, nada polvorienta, una duración buena y es el tono perfecto para invierno.

Parfait.
Mi segundo colorete de la marca, Parfait, es un tono coral/melocotón mate pero de nuevo, con un acabado ligeramente satinado, nada plano. Buena pigmentación, se aplica con facilidad y tiene buena duración. Lo encuentro ideal para pieles claras con subtono cálido, y lo he usado muchísimo como colorete de diario, es fácil de llevar y da aspecto saludable a las mejillas. No lo recomendaría para pieles oscuras, puede que en ellas no destaque tanto como en las claras como la mía (NC 20).




Opinión general.
Tengo sentimientos encontrados sobre estos coloretes, la verdad, chicas. Por una parte, tienen una calidad muy buena, una textura aterciopelada finísima, un acabado impecable, pigmentación óptima y una duración sobre la piel también buena. En general podríamos compararlos a los de Nars en cuanto a calidad, si bien los coloretes de Nars contienen 4,8grs y los de Surratt 6grs, (para que os hagáis una idea, 6grs es la cantidad que contienen los coloretes de Mac) pero hay varias cosas que hacen que estos coloretes no me terminen de enamorar, la principal: el envase. 






Están pensados para poner en paleta, no para usar individualmente, y yo no tengo paleta en la que colocarlos. No los llevo en el bolso porque al tener la tapa deslizante, se pueden abrir en cualquier momento, y tampoco en la caja donde suelo guardar el maquillaje que más uso por la misma razón, me da miedo que se abran y se rompan. Además, al ser un formato tan estrecho, la brocha de colorete se me queda "grande", no todos los pelos llegan a impregnarse de producto y es incómodo. He acabado odiando este formato.

Otra de las cosas que me disgustan es que no los podamos probar físicamente. De momento en España no se pueden comprar en ningún sitio (si sabéis de alguno, por favor, decídmelo) por lo que es imposible saber si un tono nos va bien o no, y tenemos que arriesgarnos a comprarlos por unos 28€ en webs como Net-a-porter o Cult Beauty. Creo que acabaré comprando la paleta, son unos coloretes de buena calidad pero con un packaging poco práctico, en definitiva.

¿Conocíais Surratt? ¿Cuáles son vuestros coloretes favoritos?

Recordad que sigue activo el sorteo en el que podéis conseguir un aceite Vid Sublime de Esdor, ¡estáis a tiempo de apuntaros aún!











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